
Me enamoré de tí porque llovía esa noche
y tus ojos me miraban de una forma diferente.
Tus manos sabían tocarme,
tu voz hablarme...
Me encapriché de tu boca porque tenía sed
y en tus labios encontré la lluvia que caía.
Mordí sin miedo de hacer daño,
me besaste como nunca me han besado.
Me acerqué a tu pecho por ver qué se sentía
y encontré el calor exacto, el amor perfecto.
Sabías cómo descubrirme,
apenas te costaba nada.
Me entregué a tí bajo la lluvia aquella noche
porque me apetecía.
Desnuda entre tus brazos,
sedienta de amor y pena...
¡Es hermoso! ¡Me encanta! Me gusta como describes la pasion de una manera tan delicada, dulce y calida. Es precioso. Un beso.
ResponderEliminargracias bonita. Me alegro mucho que te guste. Ya sabes que a mí me gustan mucho los tuyos.
ResponderEliminarun abrazo.
Daniel.