lunes, 14 de diciembre de 2009

James Natchwey - Inferno

Estas Reyes Magos me van a traer a casa desde EEUU un libro extraordinario que cualquier apasionado al mundo de la fotografía debería de tener en su casa: INFERNO, de James Natchwey. Este fotógrafo es uno de los máximos exponentes en fotografía, miembro de la agencia Magnum, seguidor de Robert Cappa. Sus fotografías son lo que deberían de ser todas las fotografías, un vivo reflejo de la realidad.

Lo que importa es su testimonio, no la técnica y la capacidad desarrollada para obtener dichas fotografías -que está claro son extraordinarias-. Lo que este libro encierra es la crudeza de unos actos que la humanidad está ignorando. Son el reflejo de la cara más dura la raza humana y es por ello que más que un libro de fotografía, es un libro de reflexión.

Nunca viene mal un regalo que nos aporte una cura de humildad por estas fechas.

Un abrazo.





domingo, 13 de diciembre de 2009

El lago azul



Aún recuerdo su costa y cómo nadábamos desnudos en su playa. Allí nos empapábamos de vida, buceábamos en una felicidad plena, nos saboreábamos sin pensar en mañana. Qué preciosas las puestas de sol y qué turquesas las aguas.

Sin pensar en la vida corríamos por la arena con el viento de cara, una sonrisa en los labios y una mirada intensa. Hacíamos el amor, nos embriagábamos con la calidez del aire, nos deshacíamos en besos y caricias. Qué tiernas eran tus mejillas, qué menudos tus pechos, qué tensa tu piel morena.

Con el tiempo fui construyendo una barca, quizás pudiera llevarnos a otra playa. Mas tú no querías otra, querías seguir siendo joven en la nuestra, disfrutando de su arena clara, de sus aguas limpias y tu piel mojada. ¿Por qué no querrá marcharse? ingenuo pensaba.

Y tú, tú llorabas en la orilla pensando que tu sueño se esfumaba. Qué tristeza partir sería. "No me apartes de esta vida" al sol pedías.

Y qué duro fue dejarla, qué dura fue la salida...

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mala política



Me preocupa seriamente el abrir a menudo el periódico por internet y ver cómo las noticias más leídas son aquellas con carácter más sensacionalista, sexual o deportivo. Me preocupa seriamente el que los políticos que hoy gobiernan muchos países posean cada vez menos credibilidad. Me preocupa que diariamente veamos en los medios de comunicación personas que representan a naciones dando un mal ejemplo de conducta, de corrupción, con escándalos sexuales... ¿Qué está pasando?

¿Por qué muchas de las personas que en teoría nos representan miran más por sus intereses personales que por los del pueblo al cual deben representar? ¿Por qué no son modelos a seguir como personas cuando deberían serlo?

¿Por qué no hay un órgano regulador de la "buena política"?

Cómo me gusta ver personas que marcan una trayectoria a favor de los intereses de su país, trabajando por lo que se les encomienda, evitando el "contaminarse". Cómo me gusta ver personas en el poder que intentan no mimetizarse para sobrevivir. Y que conste que por poder no aludo únicamente a un cargo político. Un director de un periódico para mí tiene un gran poder, un locutor de radio, un presentador de televisión, un presidente de una gran compañía, un director de banco...

Sinceramente, apoyo firmemente a aquellas personas que, en medio de este inmenso caos, trabajan allí donde habitan las cucarachas y con valentía y dedicación luchan por hacer de cada país un lugar mejor donde vivir.

Un abrazo

sábado, 5 de diciembre de 2009

Símbolos


Cuando pasa el tiempo van cobrando más valor aquellas personas que más nos han demostrado con los años, independientemente de que sean más o menos inteligentes, conecten más o menos con nosotros, independientemente de sus defectos o cómo sean.

Llega un momento en que uno sólo quiere hechos, no palabras. Quiere compromiso y quiere lealtad. Llega un momento en que la palabra amigo es muy delicada. Para mí, es la palabra a la que más respeto tengo.

Lo que más valoro de mi mujer es su capacidad de compromiso hacia mí. Cuando otros se cansan, ella sigue ahí. Cuando me cabreo con ella y me siento desorientado, ella me sigue queriendo. Cuando digo algo que ocasionaría en otra persona un alejamiento, ella me aguanta y sigue apostando por mí.

Qué bonito cada vez que lo pienso... mi mujer es la única persona que pase lo que pase, sigue apostando por mí. No me digáis que no es bonito. No lo he encontrado en nadie.

Hace poco compré un dormitorio nuevo y lo primero que colocó en su mesilla de noche fueron las arras de nuestra Boda porque para ella es lo que debe de ser: un "símbolo de los bienes que vamos a compartir". Y cada vez que hago la cama veo la cajita plateada y pienso en el gesto tan precioso que ha tenido al ponerlas en su mesilla.

Y yo, muchas veces estoy susceptible y la respondo de malas maneras. Y ella se da la vuelta y se va poniendo verde al cielo. Pero al rato vuelve y con buenas maneras intenta aproximarse a mí, para forzar un entendimiento.

Decidme ahora cuántas personas, pase lo que pase entre vosotros/as, siguen apostando por vosotros incondicionalmente. Cuántas personas poseen algo que simboliza lo que para ellos es su compromiso hacia vosotros, creando así un gesto de humildad maravilloso.

Ha llegado un momento en que lo que más valoro son los gestos sencillos en las personas, los gestos de humildad, de compromiso, de sinceridad, de lealtad. Estos son los cimientos de todo. Son los ingredientes de un sana relación. Y ya no me importa para nada que esa persona sea guapa, fea, gorda, flaca, inteligente, menos inteligente... no me importa en absoluto. Porque lo que yo ya busco, es gente que se merezca lo que quiero dar.


Un abrazo.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Yo no seré como ellos


Aunque se tenga una gran conciencia acerca de cómo somos, muchas veces cedemos a las presiones, chantajes emocionales y mensajes subliminales de la gente con tal de no oponer resistencia y evadirnos del problema, dejándolo pasar. A veces damos la razón cuando no deberíamos darla. A veces nos volvemos como ellos, nos dejamos arrastrar, porque es el camino más fácil.

¿Por qué caemos continuamente en el error de no hacer aquello que consideramos correcto? Muchos serán los que traten involuntariamente de influenciarnos con su egoísmo, con su incomprensión, con su desconfianza y su intolerancia.

Nos encontraremos personas a menudo que no serán amables con nosotros, que serán hipócritas, engreídas, egocentristas y malhabladas. Nos veremos expuestos muchas veces a comentarios despectivos, que agreden nuestros sentimientos, que nos infravaloran.

No les hagamos caso. Porque nosotros no queremos ser como ellos. Nosotros no somos como ellos. No nos rebajaremos a su nivel.

Al hipócrita, sinceridad. Al egoísta, amor. Al malhablado, educación. Al egocentrista, humildad. Al que hace daño, un abrazo. Al que ofende, buenas palabras. Al que nos grita, palabras bajas. Al que nos ignora, atención...

Aquel que intente coaccionarnos se sorprenderá con nuestra infinita libertad. Los que intenten oprimirnos se asombrarán por nuestra increíble rebelión. Aquellos que nos agredan verbalmente sentirán el dolor eterno de ser respondidos amablemente. Los que mientan sufrirán con la verdad. Y los que mil veces hagan daño serán pagados con mil años de perdón.

No seremos como ellos.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Femme Fatale II



Aún no se conocían. Sus nombres apenas importaban. La agudeza del deseo desató una adrenalina por lo desconocido que fluyó demoledora por su sangre. El sentir la violencia de la excitación en sus pieles les desbordaba por completo. Su pecho se desataba, los latidos casi podían sentirse. Desnudos ya nada importaba, ni sus vidas, ni qué eran, nada. Sólo el instante, el exceso, lo prohibido.

Por fin ella sintió sus manos agarrar el contorno de su cuerpo desnudo. Para él, el tacto de las costillas le proporcionaba una sensación de poder adictiva tan sólo superable por el de sus caderas.

Sentados en el sofá, el cuerpo de ella fue cayendo lentamente, ingrávido, mientras su pecho tomaba aire hasta llenarse y una descarga nerviosa subía por su espalda erizando cada mílimetro de piel. Iba sintiéndose poco a poco completa, llena, y su boca lo demostraba. Ralentizaba el momento suavemente sintiendo poco a poco la increíble excitación que recorría su cuerpo desde el empiece hasta el final. Se sumergía en los segundos. Conforme la gravedad iba atrapándola su torso se arqueaba y sus manos buscaban su pelo, sus hombros, sus brazos. Se sumergía en el disfrute de la fricción suave y húmeda como recreándose ante los ojos de él. La sensación era tan intensa que acabó desplomándose de golpe con un desenfrenado gesto de placer, agarrándose el cabello. Sus ojos se abrieron de repente, como volviendo a la realidad. Sus axilas quedaban al aire, su cuerpo al descubierto, su mente en blanco. Finalmente quedaron perfectamente unidos.

Las sombras proyectadas en la pared parecían cada vez moverse con más viveza. Una increíble tormenta les acompañaba desde la calle. Los truenos se repetían, los gemidos aumentaban, el aire comenzaba a escasear.

Él la levantó con una extraordinaria firmeza y seguridad. Desnudos, en medio de la noche, salieron juntos al balcón. Sus cuerpos quedaron instantáneamente empapados. Ella no podía hacer más que agarrarse con sus manos a la barandilla mojada.

Sus bocas saboreaban las gotas que deslizaban por sus ojos, por su rostro, por sus labios. Ella descifraba el sabor de sus dedos con su lengua, con sus dientes. Él, agarraba desde atrás su cuerpo, su pelo, mientras ella dedicaba frases que enloquecían su anatomía. Sabía exactamente qué decir, qué hacer, cómo moverse. Atormentaban con sus ojos, agredían con su mirada, seducían con su cuerpo y lastimaban con su voz. Nunca antes sintieron tanta compenetración, tanta excitación, tanta agresividad.

Y así pasó el tiempo, en un balcón, en una noche olvidada, lejos ya de recordar quién eran, dónde estaban y por qué se habían conocido.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Femme Fatale



Fue una sensación tan visceral que mis manos parecían incendiar su piel y mis ojos desgarraban en su boca un aliento húmedo que tiritaba en el frío aire que nos separaba.

Mis latidos eran tan intensos que parecían conectar con los suyos a través de su pecho. Apenas ella sentía mi cuerpo cerca del suyo sus pulmones tomaban aire hasta desbordarse. Posaba mis manos en su espalda y sus piernas se derrumbaban.

Era tal la agitación que la ropa caía arrancada entre bocanadas de aire y besos apasionados. Sólo la luz del balcón en la oscuridad era testigo del calor que desprendían nuestros cuerpos.

Atrapada contra la pared sus uñas arañaban mis muslos y sus dedos agarraban mi pelo. Se embriagaba en su propio deseo. No podía evitar hablarme, explicarme todo aquello que necesitaba de mí.

Dada la vuelta, su fragilidad se convertía en una pasión desbocada, sus labios no tenían fin. Sus palabras cada vez me llevaban más hacia lo desconocido. Ella ansiaba mi desesperación, necesitaba la violencia de mi desenfreno y conforme lo iba consiguiendo su sonrisa delataba cada vez más una fatal satisfacción. Sus miradas eran mi analgésico y mi detonante.

Conforme ella me sentía más y más cerca aumentaba el ritmo de su seducción. No paraba hasta despertar una agresividad a la cual parecía adicta. Nublaba mi mente, me dominaba. Lo más extraño era notar cómo cuanto más quería poseerla más sentía que escapaba de mis manos. Sin embargo ella parecía disfrutar... no tenía límites.

Así entre voces, llantos y gemidos pasaron las horas. Las sábanas se agarraron a nuestras manos, el aire subió su temperatura y la lluvia pronto empezó a devorar la ciudad.
 

Fotografos de Bodas - Daniel Colleman

http://www.squidoo.com/daniel-colleman-fotografos-de-bodas

Fotografo de bodas