viernes, 30 de octubre de 2009

Querida mía



Querida mía,

adoro que te sientes cada noche para leer mis versos. Para mí escribirte es un placer. Sé que sin mí delante no hay vergüenzas, puedes ser tu misma.

He pasado todo el día recordando... aquella tarde, tu mirada de ángel, tu forma de hablar. Permíteme decirte que estabas preciosa, sonríe si quieres, eres realmente hermosa.

Me gusta pronunciar tu nombre y pensar dónde estás ahora, qué estarás haciendo, si te acuerdas de mí. Yo no puedo conciliar el sueño, eres más de lo que un hombre puede desear... tus ojos me despiertan cada pocos segundos.

Hoy no me he comportado como un caballero, te ruego me perdones. Sin embargo tú, tú has estado perfecta. Por ello quisiera salvar mis miedos y pedirte un beso, tan intenso como tu mirada. Mañana, a eso de las ocho, cuando caiga la tarde, en la colina.

Si tienes a bien aceptarlo, allí estaré esperando.


Sinceramente,
buenas noches.

jueves, 29 de octubre de 2009

Tú



Me enamoré de tí porque llovía esa noche
y tus ojos me miraban de una forma diferente.

Tus manos sabían tocarme,
tu voz hablarme...

Me encapriché de tu boca porque tenía sed
y en tus labios encontré la lluvia que caía.

Mordí sin miedo de hacer daño,
me besaste como nunca me han besado.

Me acerqué a tu pecho por ver qué se sentía
y encontré el calor exacto, el amor perfecto.

Sabías cómo descubrirme,
apenas te costaba nada.

Me entregué a tí bajo la lluvia aquella noche
porque me apetecía.

Desnuda entre tus brazos,
sedienta de amor y pena...

Querido amor

Hola,

ya sé que no te suelo escribir... te escribo para decirte una cosa. No sé muy bien cómo empezar una carta así pero si no lo hago ahora siento que no lo haré nunca. No te estoy pidiendo nada, sólo que me escuches.




Verás... te quiero, más que a mi vida. Y no sé por qué cada mañana me levanto descalza y voy canturreando tu nombre a la ducha, mirándome al espejo mientras pongo caras de tonta. Tampoco por qué camino por la calle sonriendo y pensando en tí. Ni por qué cuando me suena el móvil primero tiemblo por si eres tú.

No te estoy pidiendo que me quieras, ni mucho menos. Tampoco optar a nada... sólo escribirte y decirte lo que siento porque si no me volveré loca. Me cuesta dormir y últimamente sólo sé hablar de tí con mis amigas. No sé si habrás notado que cuando quedo contigo estoy diferente. Más guapa? no lo sé, no soy quien para decirlo je je, pero sí me arreglo más. Para tí, claro.

Y cuando estoy viendo la tele tirada en el sofá no dejo de darle vueltas a las cosas que me dices, a cualquier cosa, aunque sea una tontería. Cada vez que te veo es... no sé cómo describirlo. Es maravilloso. Imagino que te habrás fijado y te habrás preguntado por qué te miro con cara de idiota... últimamente estás mucho más guapo, te queda mejor así el pelo. Y me encanta tu sonrisa.

A veces estando sola no puedo dejar de imaginar que me invitas a cenar y vamos juntos de la mano contándonos tonterías. Sé que no tiene sentido y pensarás que estoy majara. No te preocupes, entenderé todo aquello que quieras decirme.

Pero quiero que sepas que si no tienes nada que hacer y estás aburrido podemos ir al cine o a cenar. Yo estaría dispuesta.

No puedo dejar de pensar en tu cara al leer esto... tienes que estar flipando, verdad? no sé muy bien qué decirte. La verdad es que estoy un poco nerviosa jeje. Tienes todo el tiempo del mundo. Es más, si no quieres contestarme no tienes por qué hacerlo.

En fin... pues eso... está hecho! lo he dicho! ...te quiero... Qué fuerte verdad? no me creo ni yo que esté escribiéndote esto... qué vergüenza por favor.

No contestes si no quieres ya sabes. Sólo quería decírtelo. Necesitaba decírtelo.


Te quiero,
mucho.
Laura.

miércoles, 28 de octubre de 2009

Seré sincero...


Cuántas veces he perdido el tiempo dudando y con miedo, temeroso de asumir el precio de una decisión. Y cuántas veces me he quedado parado, sin tomarla, como un cobarde, como un niño miedica incapaz de llevar las riendas de su propia vida. Y aún me ocurre a veces...

Cuánto tiempo he dedicado a compadecerme de mí mismo, a mirar sólo lo malo de mí, a pensar que nada era posible... Cuánto tiempo he dejado atrás por ser un cobarde. Y aún lo sigo siendo a veces...

Cuántos errores he cometido por hacer las cosas de cualquier manera, por vaguería, por no echarle ilusión. Y cuántas veces me he arrepentido de haber hecho las cosas como las hice. Y aún me sigue pasando...

Pese a todo, tengo personas que me quieren, me soportan y me perdonan. Y cuántas veces les habré dicho "lo siento". Y cuánto me ha dolido el tener que decirlo...

Sólo soy un hombre joven que intenta hacer las cosas bien pero que se equivoca, mucho. Que intenta aprender de sus errores pero no siempre lo consigue y a menudo vuelve a cometerlos. Un hombre joven que no es todo lo humilde que le gustaría ser, todo lo sincero, bondadoso, amable, cortés, respetuoso, culto...

No soy un tipo muy inteligente. Si lo hubiese sido no hubiera hecho más de la mitad de las cosas que he ido haciendo por el camino y vaya si las he hecho... Y tampoco soy muy listo, si lo fuese vería con más rapidez las cosas, me anticiparía con mayor agilidad a los sucesos e intuiría mejor los acontecimientos.

Sin embargo, soy feliz. Porque pese a cómo soy tengo gente a mi lado que me soporta, tengo la oportunidad de disfrutar del amor y la vida me ha dotado de tantas cosas preciosas... esto me carga de una gran responsabilidad, pero no me digáis que no es suficiente como para sentirme feliz.

No soy un hombre ejemplar y tampoco un hombre a admirar. He cometido muchos errores. A menudo veo hombres más mayores que yo los cuales me producen admiración e instintivamente ansío parecerme con los años a ellos. Muchas veces me pregunto... sentirán ellos lo mismo que yo?

Mi suegro una vez dijo: "Daniel es un chico con muchos pajaritos en la cabeza, pero muy válido. Afortunadamente, los pajaritos se van con la edad".

No sé qué tipo de hombre seré en el futuro pero sí sé cómo quiero ser. Y por ello sigo trabajando...


Un abrazo.

El viajero


Hay personas que caminan en busca de algo y otras que lo esperan sentadas. Y por todos es conocido que todo buen viajero sabe que en algún momento, al igual que se llega a un lugar, hay que partir.

Es la estancia la que dota de sentido al viaje. El camino para llegar simplemente es un mero trámite que hay que pasar. Y cómo inquieta el no saber nuestro próximo destino, verdad?

En el cambio, muchas veces añoramos tanto lo que dejamos atrás que nuestro deseo es vivir algo similar en nuestro siguiente viaje. Pero ningún viaje es el mismo así como ningún lugar huele igual a otro.

Un buen viajero está preparado para partir y asume el dolor de una despedida, pero entiende ésta como necesaria y de obligado cumplimiento. No obstante, sabe mantener el contacto hasta su regreso.

Un buen viajero saborea la llegada, vive con intensidad la estancia y disfruta con lo que encuentra a su paso. Vive alocado, vive ilusionado.


Viajero de la vida
que caminas de un lugar a otro,
para en mi estación un día
y hazme el amor...

Luego vete lejos,
no me digas ni adiós,
pero déjame el sabor en la boca
de los años, de tus historias, de tu pasión.



Un abrazo

martes, 27 de octubre de 2009

Amistad Hombre-Mujer


Mi amiga Carmen me ha pedido que hable acerca de las amistades entre hombres y mujeres, muy aguda ella ;), no sabe ni ná. Así que este post de hoy va dedicado a ella que siempre me endulza al menos unos minutos al día con su extraordinaria felicidad y buen humor.

* * * * *

Pondré dos frases:

"Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud."
Aristóteles (384 AC-322 AC)

"La amistad es el amor, pero sin sus alas."
Lord Byron (1788-1824)


Las he elegido por su claridad, dirección y sentido. Si os dáis cuenta la segunda cita define el amor subyacente en la amistad.

La primera conclusión inicial que podemos extraer es que para tener una amistad hay que ser capaz de amar al otro. Y qué entendemos por amor?

Ortega y Gasset dijo: "el amor es el eterno insatisfecho". Insatisfecho porque el que ama siempre manifiesta ese contínuo interés por el acercamiento hacia el otro. Amar es el deseo del yo por explorar el tú a toda costa, de una manera desinteresada. Y este deseo, cuando es puro, nunca se sacia por completo.

Por tanto vemos que para que haya una amistad primero ha de haber un interés del yo hacia el tú y del tú hacia el yo. Es decir, que ambas personas se quieran explorar, conecten y ejerciten ese amor.

Sin embargo Lord Byron pone límites a ese amor. Esto instantáneamente nos revela que este deseo por explorar al otro tiene un límite, se queda a mitad de camino, no es completo. Los amantes se entregan en "cuerpo y alma", en su totalidad, en un deseo de hundir por completo mi yo en el tú hasta saciarse, porque existe esa necesidad imperiosa. Los amigos no necesitan sumergirse por completo el uno en el otro a toda costa porque su interés tiene límites, es finito. Ese matiz que distingue amigos de amantes son las "alas" de Lord Byron.

Aristóteles dice más aún: no basta con querer una amistad para tenerla, hace falta algo más. Esto nos está diciendo varias cosas. Lo primero, la amistad al igual que el amor de unos amantes, no se planifica, surge. Y segundo, la amistad en primera instancia requiere de una voluntad y posteriormente necesita de unos complementos adicionales que la permitan seguir en pie.

Es lógico pensar después de esto que un amigo debe de ser una persona proactiva en su relación con el otro pues de no alimentarse contínuamente esos sentimientos la amistad puede perder intensidad hasta morir.

Pero... en una relación hombre-mujer cuáles son esas "alas" que hacen que el yo sobrepase la barrera del tú con el fin de conocerlo por completo? Cuál es el detonante que hace que una relación sobrepase el límite de la amistad? La respuesta es: la atracción. Sólo cuando existe ésta puede sobrepasarse la barrera y entonces la amistad divisa otros horizontes, más bellos y con otras sensaciones. Quiero anotar que dicha atracción no tiene por qué ser necesariamente física.

Es importante recordar que el hombre y la mujer son seres sexuados y por tanto instintivamente son proclives a un acercamiento más íntimo. Cuando un hombre y una mujer en una amistad rozan el límite saborean una sensación maravillosa y embriagadora cada vez más excitante y atractora que les lleva a sentir dependencia y por tanto son proclives a realizar un viaje cuyo retorno puede ser doloroso.

Sin embargo, la inteligencia, la razón, la madurez y las circunstancias pueden llegar a convertirse en inhibidores de la atracción actuando pues como controladores de nuestras emociones, permitiéndonos así disfrutar de una amistad hombre-mujer de una manera satisfactoria sin acercarnos a un límite que perjudicaría a nuestra relación.


Un abrazo.

La oportunidad


"El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad."

Victor Hugo (1802-1885)

Hoy empiezo mi post con una gran frase. Y yo ante ésta quiero hacer una pregunta: ¿cómo te gustaría que fuese tu futuro: inalcanzable, desconocido o bien una oportunidad para tí?

Siguiendo a esto desmenucemos un poco la cita. Hablamos de débiles, temerosos y valientes. Instantáneamente nuestra mente identifica las dos primeras opciones como malas y la última como la deseable. No creéis que la frase de Victor Hugo podría haberse resumido en otra? Podría ser así... "¿Para qué vivir con miedo?".

El miedo nos paraliza de cara al futuro e impide que el vivir se reduzca a un "dejar que pase la vida". La vida es una oportunidad, el tiempo es una oportunidad. Una oportunidad para ser felices, para escuchar nuestra propia voz interior, para dotar de un sentido a nuestro vivir y al final, llevarnos ese sabor dulce en la boca.

En mi Boda, antes del baile canté una canción. Pero antes de cantarla dije algo: "hay cosas en la vida que si no se hacen cuando se deben no se hacen nunca, porque luego nos arrepentimos". Ese día tenía la ocasión de llevarme al bolsillo unos recuerdos preciosos, era el momento de llevarlo a cabo, de dejar claro delante de la gente mis sentimientos, de vivir intensamente el momento. Para conseguirlo, debía de ser valiente y vencer mi vergüenza al público. Al terminar el día se acercó una persona a mí y me dijo: "para hacer lo que has hecho hoy tú aquí hace falta de tener unos cojones bien puestos". Esa frase vino a decir: "has sido valiente". Y sí, lo fuí. Gracias a mi valentía hoy mis recuerdos son bonitos y me siento orgulloso de ello. Pero no sólo eso, Vero también tiene unos recuerdos preciosos y está orgullosa de mí.

Con esto quiero decir que tenemos la oportunidad de hacer lo que queramos en la vida pero hay momentos en los cuales hay cosas que sólo podremos hacer entonces. Esas cosas hay que hacerlas en ese instante porque valen la pena. Y debemos ser valientes de cara al futuro, en nuestro día a día, porque es la única forma de ser feliz.

* * * * *

Otro punto a entender de la frase es el verbo: "para los valientes ES la oportunidad". El futuro ES la oportunidad.

A menudo escucho a la gente decir: estoy esperando mi oportunidad. Y yo pienso... las oportunidades no vienen ni se van, vivimos consumiendo nuestra oportunidad. Porque nuestra oportunidad es el tiempo, es la vida. Lo que llegan son los momentos en los cuales debemos de hacer lo que tenemos que hacer. Por ello Victor Hugo habla del futuro como una oportunidad, porque es "el tiempo que nos falta por vivir".

Esto automáticamente nos lleva al Carpe Diem. Debemos de vivir con valentía todo el tiempo para así aprovechar nuestra oportunidad. Y para ello debemos de ser fuertes y valientes. Sólo así conseguiremos vivir intensamente.


Un abrazo.
 

Fotografos de Bodas - Daniel Colleman

http://www.squidoo.com/daniel-colleman-fotografos-de-bodas

Fotografo de bodas