miércoles, 12 de agosto de 2009

Un sentimiento muy extendido...


Hace unos días Vero y yo quedamos con nuestra agradable Irene para tomarnos algo. Como siempre, la agradable conversación estaba garantizada (esta chica es un ejemplo a seguir :-P). Hablando y hablando llegamos a puntos muy interesantes en donde charlábamos acerca de las relaciones interpersonales. Y he aquí el motivo de mi post.

Si bien ya he comentado las relaciones entre personas me parece de lo más complicado del mundo sí que me parece algo por lo que apostar y por supuesto, arriesgar. Porque he visto y tengo comprobado que aquellos que han apostado y arriesgado en ello han obtenido, al final, un balance muy positivo.

No sé si os habrá pasado a vosotros también pero... no habéis experimentado esta sensación? Os cuento...

Estáis en un momento de vuestra vida en el que sentís que tenéis cierta vida social pero no acabáis de encontrar personas con las cuales tener un sentimiento de conexión grande, interesantes, que aporten, personas a las cuales sintamos la necesidad de acercarnos para hablar y con las que podamos mantener una relación duradera y estrecha. Es decir, encontrar personas con las cuales podamos emprender un proyecto a largo plazo... con compromiso por ambas partes... Sentimos que tenemos gente a la que cuidar pero tenemos un sentimiento arraigado de inconformidad, de necesitar "algo más" que capture nuestro interés...

Muchas veces cuando encontramos a alguien de este estilo nuestra curiosidad es tal que irremediablemente tendemos a acelerar el proceso.

Todo tiene un fluir natural el cual no hay que forzar. Y, a priori, nunca sabemos en el momento de conocer a alguien qué será de ambos en el futuro. Por tanto, si esa persona parece interesante, compensa invertir nuestro tiempo en ella, sin más propósito que el de relacionarnos y conocerla mejor, disfrutar de nuestro tiempo. Sin más, sin esperar nada más, simplemente aprendiendo, escuchando, compartiendo experiencias, dentro de un clima propicio para hacer crecer cosas con valor.

Pienso que muchas personas se sienten disconformes y poco plenas en su parte social porque demandan demasiado de las personas en un breve espacio de tiempo. Precisamente, lo importante, no es alcanzar una cumbre íntima y personal altísima en poco tiempo (pues la caída puede ser muy dolorosa) sino relacionarse sin más, no descuidando a las personas que consideramos importantes sin poner un techo demasiado alto a nuestras expectativas. La cumbre alta en lo íntimo y lo personal siento llega con el tiempo y de personas que muchas veces no son por las que más nos hemos esforzado, sino por las que mejor hemos cultivado, aunque no lo hayamos percibido durante el camino.

De igual manera pienso que la mayoría de las relaciones se deterioran por falta de comunicación. Es muy importante ya no tanto el mantener una gran constancia en el cuidado de las mismas sino expresar lo que sentimos, lo que pensamos abiertamente. El guardarse las cosas, el no compartir lo que llevamos hace que construyamos una barrera opaca entre las dos personas impidiendo ver lo que realmente ocurre. Esto irremediablemente provoca un distanciamiento. La comunicación, es el pilar básico de cualquier relación...

Es decir, resumiendo, lo importante es hacer las cosas bien. Por el camino, por muy bien que las hagamos, unas saldrán con éxito y otras con no tanto, pero si se intenta hacer las cosas bien... eso la vida al final, estoy convencido, nos lo acaba devolviendo.


Un abrazo.

jueves, 6 de agosto de 2009

Éxito social



Me ha llamado siempre mucho la atención tres tipos de mujeres:

1) aquellas sin éxito en sus relaciones sociales
2) aquellas con éxito en sus relaciones sociales
3) aquellas que oscilan entre los dos polos

Aquellas sin éxito no llaman la atención y por más que intentan capturar el interés de la gente no lo consiguen. Por ello se frustran y se aislan en ellas mismas. A menudo entran en una etapa en la cual todo les da lo mismo y hacen de su vida un verdadero holocausto.

El no llamar la atención no va siempre ligado a un mal físico. Estoy hablando a todos los niveles. Hay mujeres que no sólo no consiguen atraer a los hombres sino que les cuesta tener amigas. Son personas poco carismáticas. Tienen un problema social y a menudo se sienten solas, aisladas y poco valoradas.

El segundo tipo de mujer son el alma de la fiesta. No les hace falta buscar relaciones pues es muy común que la gente vaya a ellas. Congenian fácilmente. No tienen por qué ser físicamente espectaculares pero llaman la atención, por su forma de ser, por su forma de expresarse... tienen algo. Y por regla general siempre tienen planes y casi siempre cuentan con ellas.

Este tipo de mujeres muchas veces son envidiadas por sus amigas y siempre se encuentran con gente a las que "les cae muy mal" por alguna extraña razón. Pero cada cierto tiempo es curioso cómo se saturan y necesitan un parón de soledad, aislarse de la gente.

El tercer tipo de mujer son aquellas que no tienen un gran éxito social pero tampoco pasan inadvertidas. Son aquellas que capturan el interés de la gente y caen bien pero no consiguen "enganchar" y a menudo sienten que deben de ir persiguiendo a la gente por lo que acaban cansándose. Oscilan entre etapas de felicidad y etapas de infelicidad. En ocasiones algunas sienten que tienen mucha gente con la que quedar y en ocasiones sienten que conocen gente pero no tienen nadie con una relación estrecha y personal, todo se queda en una capa muy superficial. Las que tienen una o varias amigas íntimas por regla general su balance es positivo y se dan por satisfechas.

La mujer que no tiene éxito sueña con llamar la atención y vive con esa carga. Aquella con éxito sin quererlo se suele hacer dependiente del mismo y cuando este disminuye por cualquier razón le resulta muy duro. Y finalmente aquella que oscila entre los dos polos depende de sí misma. Si consigue establecer relaciones sólidas su balance será positivo. Si no tiene habilidad para ello y encadena fracasos, su balance será negativo.

Esto mismo puede extrapolarse en cierta medida a los hombres. Sin embargo, es ligeramente distinto pues el éxito de la mujer con el sexo opuesto depende en gran medida de lo visual, de lo que se ve, lo que entra por los ojos y por ello el tiempo y el envejecimiento les afecta de una manera distinta a cómo afecta a los hombres.

Los hombres tienen la ventaja de que la barrera visual es menor ya que las mujeres son más capaces de mirar el interior y prescindir de la parte física. Sin embargo para ellos la parte visual en una mujer es una barrera muchas veces discriminante en cuanto al acercamiento que puedan tener hacia ella.


En fin... cosas de la vida...

un abrazo.

miércoles, 22 de julio de 2009

El verano


El tiempo fluye de manera distinta en verano. La gente se va de vacaciones, las calles vacías y los pocos que nos quedamos trabajando en la ciudad deseamos más que nunca llegar a casa cuanto antes para disfrutar de esas horas de sol que nos permiten hacer cualquier cosa.

El verano siempre me ha parecido una época muy especial. En ella las personas se encuentran con aquello que es más importante para ellas. Unas viajan con la familia. Otras optan por viajar a secas. Otras optan por disfrutar de pequeñas cosas... Es una etapa del año donde las personas se dedican tiempo a sí mismas. En este periodo nos damos cuenta de lo que echamos en falta, de lo que necesitamos en nuestra vida y solemos emplear un tiempecito en reflexionar aparte de disfrutar y pasárnoslo bien.

Quién no ha ido en verano por la playa pensando en sus cosas? por poner un ejemplo...

Muchas personas vuelven de vacaciones con nuevos propósitos, con nuevas miras, con nuevas esperanzas o con nuevos planes de futuro. Porque este periodo de tiempo les hace reencontrarse más con ellos mismos y dedicarse al plano personal, además de descansar.

Voy a compartir con vosotros un sentimiento personal. Durante mucho tiempo al año compartimos una gran parte de nuestros días con personas, amigos, familiares... cuando llegan las vacaciones, cada uno tira por su lado acompañado de aquellas personas más allegadas por regla general a partir de una cierta edad. Es un sentimiento extraño, a veces me siento como una parte de esa "rutina" diaria y anual de las personas. Una rutina que cuando llega el tiempo libre desaparece para dedicarse a lo tan ansiado por ellas. Es curioso, pero el verano nos hace en cierta manera medirnos con respecto a lo que tenemos a nuestro alrededor, clarificar y posicionar aquello esencial en nuestras vidas.

Pero como siempre, es una opinión personal que puede diverger con otras.

Me voy a casa,
un abrazo.
Daniel

jueves, 9 de julio de 2009

¿Cómo voy a las fotos?


A ver. Un montón de chicas que van a hacerse las fotos conmigo me preguntan siempre lo mismo... "qué me pongo?" "cómo voy?". Y siempre les digo lo mismo... La ropa es importante, es importante verse guapa, combinar lo que mejor te quede y elegir aquello que más te favorece. Pero lo más importante es... EL PELO.

Una chica gana cien mil veces más con un pelo bonito, cuidado y un buen peinado. Da igual de qué color tenga el pelo, pero es necesario peinarse bien y si no sabes hacerlo que lo haga un profesional por tí. No vale salir de la ducha, darse al secador, cepillarse un poco el pelo y ala, listo. No.

Visualmente, y recordemos que los hombres son visuales, una mujer con un buen peinado impacta mucho más que otra que no lo lleva. Y ya no hablamos del maquillaje, que también es muy muy importante (si no sabes maquillarte te recomiendo que te maquillen, tampoco es tan caro y te lo pueden hacer hasta en el corte inglés, merecerá la pena!). Pero el pelo aporta la feminidad necesaria a toda mujer. De hecho, el pelo es un detonante visual masculino.

No existen reglas, a cada mujer le favorece un tipo de peinado distinto. Yo tengo la suerte de tener una cuñada peluquera y se le da de lujo peinar. Y como bien ella dice, cada cara pega con un determinado tipo de peinado y corte.

Sin embargo, sí puedo dar algunos consejitos desde mi humilde punto de vista de hombre. Las coletas por regla general descartadas para las fotografías... para el día a día están bien pero para las fotos no en términos generales, es algo bastante delicado y no a todas las mujeres les quedan bien. El pelo suelto o con un buen recogido, da muchísimo más juego para las fotos. Pero preferentemente, suelto. El pelo de la mujer al ir suelto aporta feminidad e impacto visual. Aquellas mujeres que tengan el pelo largo les recomiendo encarecidamente ondularse el pelo pues les dulcificará la cara. Si no sabes hacerlo, acude a una peluquería. Algún que otro tirabuzón aportará una dosis extra de feminidad y fotográficamente quedará muy bien. En el caso de no optar por un pelo ondulado, el pelo liso y limpio suele ser muy resultón.

A aquellas mujeres que no tengan el pelo largo y lo tengan por los hombros les recomiendo que para las fotos lleven el pelo suelto y no se lo ricen... En todo caso ondulado y/o liso. De todas formas, como ya digo, no hay reglas...

También suelo recomendar una cosa. Llevar algún tipo de sombrero. Muchas mujeres son reacias a ponerse algo en la cabeza. Sin embargo, un complemento en la cabeza aporta feminidad y proporciona ese toque de picaresca que viene tan bien a una foto. Da muchísimo juego.

Más recomendaciones... no vengáis con las manos vacías... Traeros un bolso, complementos varios de quita y pon... traeros un cinturón, una chaquetita, y dos pares de zapatos: unos cómodos para andar y otros bonitos para las fotos de cuerpo entero que combinen con lo que llevéis.

Si eres una mujer de complexión gruesa evita los pantalones ceñidos. Opta por ropa con un poco de vuelo, queda mejor visualmente.

Muchas veces les digo a las chicas, traeros un vestido. Y se lo traen en una bolsa. Otras ni se lo traen, porque no se ven con él... Veamos. Un vestido es por antonomasia la prenda femenina. Los hombres no pueden ponerse vestidos, las mujeres sí. Y un vestido embellece a una mujer de cara a una foto. Pero hay que elegirlo con cuidado. Si tienes celulitis, que es común y no hay ningún problema por ello, elige un vestido un poco más largo o largo. Si tienes unas piernas bonitas, no tengas reparo en ponerte un vestido más corto de lo normal, es más, suele quedar precioso, luce tus piernas tú que puedes! De todas formas, siempre hay truquillos. Hay chicas que tienen unas piernas de forma bonitas pero tienen celulitis y se ven mal, por ello optan por vaqueros (o por otra razón :P). Si no te sientes del todo agusto con tus piernas siempre puedes ponerte unas mallas.

A ver, más cosas, más cosas... por qué casi nunca las mujeres se ponen medias? Vamos a ver, entiendo que para verano... qué calor. Pero para primavera-otoño? Embellecen las piernas, más con un vestido. Por qué no os las ponéis. Explotad vuestra feminidad!

En fin... ya iré poniendo más consejitos personales... Pero el truco, como ya digo, es optar por todo aquello puramente femenino que os embellezca. Eso sí, cuidando sobre todo, el pelo.

Lo mejor como siempre, es la ayuda de un profesional. Maquilladores y peluqueros siempre deben de estar presentes en vuestras cabezas!

Un abrazo ;-)

miércoles, 8 de julio de 2009

El baúl de los secretos


Hay una cosa que siempre me ha fascinado de muchas personas, en su mayoría mujeres. Es su amor por la intimidad.

Hay mujeres que guardan en su corazón un pequeño baúl con numerosos compartimentos, todos ellos vacíos. Conforme pasa el tiempo, van permitiendo que diversas personas vayan abriendo cada compartimento de ese baúl y lo vayan rellenando cada uno con algo preciado, pero sin tener acceso a los otros rincones. Sólo ellas tienen la llave maestra que abre todas las estancias de tan preciado baúl y lo abren con asiduidad en su intimidad. Y esto es sagrado para ellas, es una máxima de privacidad.

Es tremendamente bello y romántico para mí el ver esto y para mí es digno de admirar. Realmente requiere de muchísima fuerza de voluntad y amor por uno mismo el conseguirlo. Lo fácil, lo sencillo, es contarlo todo. Pero la experiencia y el dolor les hace entender que hay cosas que son de cada uno, que han de respetarse y que es importante que conforme avance el tiempo nos quede siempre algo nuestro y personal que valoremos.

Los hombres, por naturaleza, tendemos a entrometernos en la privacidad e intimidad de las mujeres a raíz, muchas veces, de un instinto de posesión y pertenencia que viene codificado en lo que llamamos envidia y/o riesgo de pérdida. Es difícil evitar esto para el hombre, pero en nuestra mano está el intentarlo.

Todo esto no quita que muchos hombres tengan este baúl en su interior también, pero es menos común. Esto es algo más "femenino". Un hombre es más fácil que se abra por completo con una mujer al poco tiempo de conocerla. La entrega de la mujer es más gradual, aunque la conexión entre hombre y mujer sea más intensa y haya mujeres que con determinados hombres adquieran un feeling y confianza casi inmediatos.

Adoro a las mujeres que hacen esto, es superfemenino y son las cosas que despiertan el interés y mantienen al hombre pendiente de ellas.

Mmmmmm, es superromántico, verdad? ;-)

Criterio


Las personas con mucho criterio son propensas a sufrir. Un gran criterio personal por regla general va unido a una gran personalidad. Y las personas que lo poseen suelen tener bastante bien definido aquello que consideran correcto de lo que no lo es.

El criterio personal dota a las personas de un nivel de exigencia mayor y eleva sus necesidades provocándoles que las satisfagan más difícil y esporádicamente. Cuanto mayor es el criterio más acentuado es el efecto y la persona tiende a sentir que es incapaz de sentirse realizada al estar inconforme continuamente con lo obtenido.

Yo siempre he dicho que las personas que son muy positivas y optimistas es porque lo necesitan debido a que tienen un fluir interno pesimista. Y el pesimismo va generado generalmente por una gran percepción de la realidad. Esto, a su vez, genera un gran criterio personal.

El encontronazo contínuo con la insatisfacción que produce aquello que no nos aporta plenitud ocasiona sufrimiento. Y entonces, las personas que encajan con este patrón tienden no a sentirse frustradas, pero sí a sentirse poco plenas y encontrar vacíos contínuamente en su vida.

Es curioso como este tipo de personas convergen en la misma necesidad: ser felices a toda costa. Son personas entregadas a la obtención de su felicidad y luchan diariamente consigo mismas por lograrlo como meta en su vida. De esta manera, se enfrentan en su interior la miserable necesidad por ser feliz y el triste fluir pesimista que les acompaña. Esto genera un gran sufrimiento del cual muchas veces no saben escapar.

Como siempre, me gustaría dejar un mensaje positivo: este tipo de personas son bellas por su forma de vivir y dejan huella a su paso. No importa lo que hagan, porque lo hacen con criterio y estilo propio. Y viven a su manera, como les gusta hacerlo. No es tanto el sufrimiento cuando vemos todo aquello bonito que hemos conseguido por el camino gracias a nuestra forma de ser. Porque todo lo malo va acompañado de algo realmente bueno. Y lo bueno nos hace verdaderamente felices, aunque sea por momentos. Y eso es la felicidad, un balance positivo.

miércoles, 1 de julio de 2009

Dos sentimientos



Me ha llamado mucho la atención una cosa que quiero compartir en mi blog. Hay mujeres que buscan amar y otras que buscan ser amadas. Hay una diferencia muy grande entre ambos deseos. Por regla general, las mujeres que buscan amar son aquellas que son amadas con asiduidad pero no encuentran la plenitud en nadie. Sin embargo, las que buscan ser amadas son aquellas que tienen una gran capacidad para amar pero no han conseguido que nadie las ame por lo que a ellas realmente les importa.

Son sentimientos antagónicos pero de una importancia capital para la vida de una persona. Y ya no estamos hablando de sentirse correspondidas, eso es la guinda final. Estamos hablando de experimentar la sensación del amor en plenitud. Esto que parece tan sencillo no lo es y conforme pasa el tiempo cada vez lo es menos.

Y curiosamente la gente puede pensar... bueno, aquellas que son amadas con asiduidad pero no consiguen amar en plenitud podrían ser más felices porque poseen más oportunidades. Por sorpresa esto no tiene por qué ser así. El no experimentar la sensación de plenitud en el amor conlleva en cierto modo una infelicidad anclada al corazón independientemente de las circunstancias.

El que ama, necesita sentirse amado en plenitud. Aquella que es amada en plenitud, necesita corresponder en plenitud. Es el misterio de este extraño sentimiento, tan bonito, tan necesitado y tan ambigüo muchas veces en nuestras vidas.

Muchas personas se cansan de esperar y acaban satisfaciendo su necesidad a la mitad de lo que les gustaría experimentarlo. Otras lo consiguen y fracasan...

Pero lo cierto y lo bonito y quiero dejar este mensaje positivo... es que amar vale la pena, en mayor o menor intensidad. Y que cuando uno ama, da igual la profundidad de este sentimiento, irremediablemente debemos sentirnos correspondidos de una u otra manera y valorar lo que la vida nos trae, porque es lo que al final nos queda, porque son las pequeñas cosas del día a día que nos mantienen arriba y porque cuando nada nos queda, nos queda su recuerdo.

Un abrazo.
 

Fotografos de Bodas - Daniel Colleman

http://www.squidoo.com/daniel-colleman-fotografos-de-bodas

Fotografo de bodas